Ensayos destructivos en el hormigón endurecido.
Para
empezar dejaremos claros unos conceptos que serán densidad, resistencia y la
variación de volumen.
Densidad
La densidad del hormigón se define como el peso por unidad
de volumen. Depende de la densidad real y de la proporción en que participan
cada uno de los diferentes materiales constituyentes del hormigón.
La densidad normalmente experimenta ligeras variaciones con
el tiempo, las que provienen de la evaporación del agua de amasado hacia la
atmósfera y que en total puede significar una variación de hasta alrededor de
un 7% de su densidad inicial.
Los hormigones livianos se obtienen por medio de la
incorporación de aire, ya sea directamente en la masa del hormigón o
incorporada en los áridos utilizando áridos livianos. Su densidad puede
alcanzar valores tan bajos como 0.5 kg/dm3 y se utilizan principalmente
cuando se desea obtener aislación térmica y acústica mayores que las del
hormigón convencional.
Resistencia
La resistencia es una de las propiedades más importantes del
hormigón, principalmente cuando se le utiliza con fines estructurales. El
hormigón, en su calidad de constituyente de un elemento estructural, queda
sometido a las tensiones derivadas de las solicitaciones que actúan sobre
éste. Si sobrepasan su capacidad resistente se producirán fracturas, primero de
origen local y posteriormente generalizadas, que podrán afectar la seguridad de
la estructura.
Por este motivo, los elementos estructurales deben ser
dimensionados de manera que las tensiones producidas no sobrepasen la capacidad
resistente del material constituyente, lo cual muestra la importancia de
conocer esa característica.